El parque Güell

Publicado el 17 enero 2015
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El Parque Güell recibe su nombre de Eusebio Güell, empresario perteneciente a una familia barcelonesa muy influyente a principios del siglo pasado, quien contrata a su amigo íntimo Antonio Gaudí para diseñar el parque. No es el único encargo que recibe el genial artista durante aquella época. La Cripta de la Colonia Güell, Los Pabellones Güell, el Palacio Güell, y las bodegas del mismo nombre son claros ejemplos. El Parque Güell es levantado durante 14 años (1900-1914) en un lugar privilegiado de Barcelona conocido como Turó del Carmel, muy cerca del Tibidabo.

Esta zona es una de las más altas de la ciudad condal y es ideal para disfrutar de una impresionante vista de los alrededores. El parque tiene una extensión de 17,18 hectáreas y es la unión de dos fincas (Can Muntaner de Dalt y Can Coll i Pujol) . En el año 1922 se inaugura como parque público y es nombrado por la UNESCO monumento artístico de protección internacional en 1984. El diseño del parque pone de claro manifiesto el particular estilo modernista de Antonio Gaudí. Las formas onduladas imitando ríos de lava, paseos recubiertos con columnas que simulan troncos de árboles, diversidad de formas geométricas, decoraciones con trozo de cerámicas y mosaicos multicolores, son una muestra del peculiar estilo del artista. Antonio Gaudí concibió la idea del parque con un sentido religioso, al mismo tiempo que urbanístico. Aprovechó el desnivel de la montaña, de unos 60 metros, para intentar proyectar un camino hacia el cielo, hacia la elevación espiritual. Pretendía también construir una capilla en la cima, que finalmente no se construyó, donde hoy se encuentra el monumento al calvario. Tampoco faltan los elementos que simbolizan lo mitológico, pues el Templo de Apolo en Delfos sirvió de inspiración para la organización del parque.

El Parque Güell se encuentra cerrado por un muro decorado con unos medallones de cerámica troceada, llamados trecandis, en los que se encuentran las inscripciones “Park” y “Güell”. Estos medallones son utilizados como logotipo del parque. La entrada principal del parque está situada en la calle Olot, y se encuentra flanqueada por 2 pabellones que antaño eran las antiguas casetas de los guardianes del parque. Estas 2 edificaciones también son singulares, como no podía ser de otra manera, dejando patente el estilo del genial Antonio Gaudí. Están rematadas por unas cúpulas que recuerdan el sombrero de una seta, y encima de estas se levantan las típicas cruces utilizadas por el artista, de cuatro brazos.

Frente a la entrada, encontramos una magnífica escalinata dividida en dos partes, con tres figuras que se ubican en su parte central: un dragón o salamandra, la cabeza de una serpiente con el escudo catalán y otra extraña figura sin identificar. Muy cerquita de la escalinata vemos la “sala de las 100 columnas” o “Templo dórico”, con su techo lleno de mosaicos, que sustenta la plaza del parque, donde podemos encontrar un banco cimbreante de 50 metros, recubierto por trozos de cerámica, obra de Josep María Jujol, ayudante de Gaudí.

El parque dispone de otras seis entradas, dos laterales situadas en los extremos de la Calle Olot, y otras tantas en la Avenida del Coll del Portel y en la Carretera del Carmel. El parque está abierto todos los días de la semana y la entrada es gratuita. En invierno se encuentra abierto de 10:00 a 18:00 horas, mientras que en verano el horario se amplía hasta las 21:00 horas.

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